jueves, 23 de junio de 2016

De cómo Hacerse una Tasa de Té (en la pega)

En el trabajo existen varias excusas para compartir con los compañeros. De la mayoría de ellas me gusta la de hacerse una tasa de té. Todo comienza recogiendo la tasa de té, que no necesariamente está prístina para contener tal brebaje. Una vez que tenemos la tasa, hay que conseguir las hojas con lo que haremos nuestra bebida caliente, por lo general hay alguien especial dentro de la empresa que se encarga de que no nos falten ese tipo de cosas, es decir, la persona que hace el encargo periódico de comida, artículos de oficina y esas cosas.

Si tenemos la dichosa bolsita podemos invitar a alguien a que nos acompañe, y si no la tenemos, podemos decirle a ese alguien que nos preste una (esa bolsita a veces resulta ser de medicamento con sabor a limón). En general realizo la invitación a través de la pandereta que nos separa.

Luego, mientras caminamos hacia la zona del hervidor de agua, la máquina de café, golosinas y el lavaplatos, fundamental para dejar limpia nuestra tasa de té y de nuestros compañeros de brebaje (también podemos encontrar las impresoras en ese sector, así que mandar a imprimir también puede ser una excusa para hacerse un té o para compartir), podemos hablar de cosas triviales o también de trabajo si se quiere, a veces hablamos de lo que vamos a comer a la hora del almuerzo o de las deliciosas exquisiteces que algunos cocinan en sus hogares.

Una vez llegado y teniendo nuestro recipiente limpio, verificamos que el hervidor contenga agua hervida, si no tiene agua, lo rellenamos con la que podemos sacar desde la llave del lavaplatos (si no hay agua, puede suceder que nos envíen a casa por razones sanitarias, como ocurrió hoy).

Esperamos a que el agua hierva y en el espacio que se da ahí, podemos seguir charlando de otras cosas, a veces el deporte es el tema principal, o algún libro que alguien se encuentre leyendo, o un nuevo teléfono que haya salido al mercado, los tópicos nunca faltan.

Teniendo el agua hervida, y la bolsita de té u otro menjunje que queramos tomar lista ya en la tasa, procedemos a verter dicha agua en el recipiente. Hay que esperar algunos minutos para que el líquido se impregne de la escencia de lo que queramos consumir (a algunos les gusta hacerse café), después estrujamos el líquido de la bolsita para no dejar mojado al momento de botarla en el recipiente de basura dispuesto para ello.

Si gusta, se le puede poner algún tipo de endulzante, como azucar, sucraloza, sacaroza, miel, o simplemente dejarlo así, dependiendo del gusto de cada comensal. 

Para no quemarnos la lengua podemos ponerle un poco de agua fría, o esperar pacientemente a que se enfríe, lo que da más pie a la conversación. Si tenemos varias cosas que hacer, podemos llevarnos nuestra bebida a nuestros puestos, con la promesa de más tarde compartir otro momento como este.

Después de saciada la sed, volvemos a nuestro trabajo para que el país siga avanzando.

Y así es como yo creo que se debería hacer una tasa de té.

lunes, 20 de junio de 2016

Fantasma

Durante la noche fría y silenciosa, recuerdo a un fantasma, recuerdo sus palabras tan honestas que convencen hasta el alma, quien sabrá si fue verdad? o fue crueldad o simplemente nunca existió...

viernes, 17 de junio de 2016

Un Camino con Corazón

 
 
Un Camino con Corazón
 
 
 
 
Un día cualquiera una joven mujer inició un viaje en búsqueda de la felicidad, pensó "¡en algún lugar deben enseñar a ser feliz¡" y encontrar el anhelado diamante de la Felicidad Eterna.
 
La búsqueda era emocionante, nuevas palabras en idiomas antiguos, mientras más misterioso  más interesante se hacía la investigación y si había que recorrer grandes distancias mejor aún¡¡
 
Encontró caminos diversos: los primeros pasos en la hermandad blanca, después hatha yoga con la "suerte" de tener una maestra excepcional, Laura Madrigal, una visita a Sai Baba y el hinduismo en la india con una devoción admirable de sus seguidores,  el budismo con una lama impresionante y mantras repetidos miles de veces, chamanes y el sonido del tambor, yoga kundalini,  toltecas, tai chi, taoismo, reiki ,magnified healing, terapias, talleres, libros...
 
Todos caminos con mil flores preciosas y que en momentos detuvieron la vida, pero algo faltaba porque el tesoro del diamante de la felicidad no fue encontrado. Hasta que un día en una reunión alguien hablo del camino con corazón  y ella preguntó ¿cuál era ese camino? Y la respuesta fue: "No existe un camino,  es tu corazón el que da vida a cualquier camino"..su primera reacción fue sentirse muy mal, la respuesta dejaba en evidencia su ignorancia y todo parecía derrumbarse. Después de eso su vida se oscureció y todo parecía ser de color blanco o negro.. mas bien negro, hasta llegar al máximo del sin sentido.

Otro día cualquiera se sorprendió al notar que un chiste la hacia reír, sentía felicidad al comer, compartir y su razón le decía que no había motivo de tal felicidad...raro...muy raro, la lógica y el análisis no eran suficientes para entender lo que pasaba. En ese instante surgió un nuevo entendimiento, aquel pasado momento fue el mayor regalo de su vida, el diamante, la luz estaba en su interior y desde ese espacio la vida se manifestaba.
 
Desde ese día ya no busca fuera el diamante, mira hacia adentro, mas allá de la mente y con la mente, ese espacio de silencio pleno, vacío, que todo lo contiene.
 
Hoy camina en las calles de una ciudad contaminada y estresada, deteniendo el tiempo al Respirar con Consciencia, apreciando algún instante presente, observando la danza de emociones,   pensamientos, experiencias que surgen cada día.
 
Siempre aparecen nuevos caminos que la cautivan (que en realidad no son nuevos, solo tienen algunos matices),budismo zen, mindfullness y una motivación que se mantiene: "Que Todos los Seres alcancen la Felicidad", ese es el diamante, el anhelo de su corazón y de todos los corazones.
 
Ahora todos los caminos tienen sentido para ella.
 
 

jueves, 16 de junio de 2016

Testigos

Quiero dar la bienvenida a dos personas muy especiales por dejarse llevar por la escritura y que colaborarán dando sus primeros pasos en el mundo de los blogs.

Muchas gracias a ambas por dejarse inspirar y por permitirme acompañarlas en este lindo camino de la comunicación.

Javiera